Y de cómo el corazón se convirtió en el centro de la vida y de la espiritualidad del hombre (y de los otros órganos con los que tuvo que competir a lo largo de la historia por este sitial) | Zalaquett Sepúlveda | ARS MEDICA Revista de Ciencias Médicas

Y de cómo el corazón se convirtió en el centro de la vida y de la espiritualidad del hombre (y de los otros órganos con los que tuvo que competir a lo largo de la historia por este sitial)

Ricardo Zalaquett Sepúlveda

Resumen


Si bien pudiera parecer que desde siempre el corazón fue el centro de la vida y de la espiritualidad del hombre, esto no es exactamente así. A lo largo de la historia, debió competir con otros órganos por esta posición. Su primer competidor fue el hígado, especialmente en Babilonia. Para los babilonios, el hígado, una masa grande, inmóvil en la cavidad abdominal, era el órgano ideal para que los dioses hicieran saber el futuro. Sin embargo, los egipcios eligieron al corazón como el órgano central de la vida y asiento del alma y le atribuyeron toda clase de facultades. En Israel, es el pulmón donde radica la vida. La característica de este no son las palpitaciones, sino la respiración. Dios crea a Adán soplándole Su aliento en la nariz. Pero el competidor más serio fue el cerebro. Los filósofos y médicos griegos van a discrepar, dando origen a una larga controversia. La discusión se termina con Aristóteles, quien afirma que, al igual que el mundo tiene un punto central, también el hombre lo tiene, y este es el corazón. Y así es hasta cinco siglos más tarde, en que Galeno vuelve a sostener que la vida mental y espiritual del hombre se asienta en el cerebro. Sin embargo, hasta hoy, hombres y mujeres siguen sintiendo que su espíritu habita en el corazón y que el centro de la vida es el corazón, puesto que el corazón simboliza lo más propio del hombre, el amor.

Palabras clave


corazón; espiritualidad; amor

Texto completo:

PDF

Referencias


Lewinsohn R. Historia universal del corazón. Aguilar S.A., Madrid, 1962.

Allen J.P. The art of medicine in Ancient Egypt The Metropolitan Museum of Art. New York, 2005.

Lewinsohn R., óp. cit. 4 Allen J.P., óp. cit. 5 Wasserman J. The Egyptian Book of the Dead. Chronicle Books LLC. San Francisco, 1998. 6 Nacar E., Colunga A. Sagrada Biblia. Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid 1971. Gén 2, 7. 7 Nacar E., Colunga A., óp. cit., Dt 32, 46. 8 Nacar E., Colunga A., óp. cit., Gén 6, 5-8. 9 Nacar E., Colunga A., óp. cit. Gén 8, 21.

Nacar E., Colunga A., óp. cit., Mc 7, 18-23.

Nacar E., Colunga A., óp. cit., Mt 15, 8. 12 Nacar E., Colunga A., óp. cit., I Cor 13. 13 Lewinsohn R., óp. cit.

Boyadjian N El corazón: Historia, simbolismo, iconografía y enfermedades. Editorial ESCO. Antwerpen, Bélgica 1980.




DOI: http://dx.doi.org/10.11565/arsmed.v36i1.166



Copyright (c) 2007 ARS MEDICA Revista de Ciencias Médicas

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.

ISSN: 1234-5678 © Dirección de Extensión y Educación Continua, Escuela de Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile. http://www.arsmedica.cl

Journal Supported by